El amor

El amor, jeje qué fácil es renegar de él cuando no se tiene. Echarle la culpa a la sociedad de desearlo, y es verdad, que todo te empuja a ello. La vida es más fácil en pareja. Hasta las pizzas individuales, las venden de dos en dos. La vida en pareja es más fácil. Y más bonita. Y más completa. O eso nos quieren hacer pensar. Yo ya no sé dónde colocarme. Sería precioso, encontrar una persona con la que compartir el resto de tus días, pero es tan bonito cómo difícil hayarla. Alguien… ¿compatible?. ¿Qué significa? Alguien con quien compartir muchas cosas, pero no todo, con quien te lleves bien, te diviertas, tengas buen sexo, te satisfaga intelectualmente, alguien con quien convivas, pero que te deje tu espacio, no te aburra, ni te agobie, ni te estrese. Alguien a quién puedas admirar por quién es y no por quién pretenda ser. ¡qué complicado!.  ¿Qué es más importante, el flechazo, o el poco a poco? ¿la conexión o la compatibilidad? ¿la atracción física o la intelectual? ¿ Es mejor una pareja? ¿o termina siendo más fácil tener una persona para cada momento? ¿compensa?. Cada día que pasa, encuentro más preguntas. Lo único que tengo claro, es que mi felicidad no va  a depender de ello. Me encantaría compartir mi felicidad con alguien, sé que es bonito hacerlo, porque lo he visto en mis padres, he crecido viéndolo, 30 años juntos y parece que tuvieran 15 años. Es bonito, envidiable, y… poco común. Pero si no lo consigo, ni lo encuentro, no será peor. Será a mi manera.

 

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El mundo

Cuando no te gusta tu ciudad, te mudas a otra. Cuando no te gusta tu país, te vas a vivir a otro. Pero cuando no te gusta el mundo, ¿qué haces? Por eso hay astronautas, ¿no?

No me gusta mi mundo porque está lleno de egoísmo, de corrupción, de chanchullos, chapuzas y enchufes, injusticia. De gente con ambición, que no sería un problema, tener ambición es natural y bueno, pero deja de serlo cuando SOLO tienes ambición, dejas de tener corazón y todo vale para conseguir lo que quieres. Hemos perdido la empatía, la unidad, el sentimiento de equipo, los grupos que hay ahora no son reales, son un conjunto de individuos, que utilizan al grupo para un fin propio, y esto nos hace débiles. Luego están los intermediarios, que no son más que títeres pánfilos, sin voluntad, sin pensamiento propio, que viven con miedo, dirigidos por los de arriba, a los que les vale un “porque yo lo digo”. Ésta es la gente que nos representa, la que debería imponerse y luchar por el bien de aquellos a los que dirige, pero tampoco funciona, están comprados por unas pocas e insignificantes comodidades. Y por último están los grandes, los de arriba, que es gente que se siente orgullosa de estar donde está, a pesar de todo, no importan las formas, ni la ética, ni el cómo, solo importa que caminan por una alfombra roja, y todo el mundo les mira. Y se creen que sólo por eso ya lo están haciendo bien, no tienen ni la más remota idea de la responsabilidad que tienen encima, ni de la realidad que vive la gente a la que gobiernan, ellos están en su mundo creado por y para ellos, y con esta desconexión tan grande, es imposible que lo puedan hacer bien, y mucho menos cuando ni lo necesitan ni tienen interés.

Desgana

Es una situación peligrosa cuando la propia desgana no te deja pensar qué te la causa. ¿Cómo acabas con ella si no sabes por qué ha venido a verte? Horas después el techo sigue siendo blanco. Hacer lo que deberías hacer es aburrido. ¿Hacer lo que te gusta? uf, qué pereza. Amanece, inercia, atardece, inercia, duermes. Desgana es F5, inicio, inicio, inicio. Es tener hambre por no saber qué comer. Llevar los calcetines desiguales. Oir, pero no escuchar, estar y no estar. Las películas son demasiado largas, y leer subtítulos mucho esfuerzo.Inicio. Sopa instantanea, de sobre. ¿Bastará simplemente con esperar a que se pase? ¿Cuánto hay que esperar? No me apetece esperar. Actualizar. Se oye como el ascensor sube y baja, imagino que lleno de gente que hace cosas, les guste o no. Y yo, que tengo el privilegio de elegir, elijo no hacer nada. Qué injusto. Y no me gustan las injusticias.

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Inhumanidad

Malditos vagos, perezosos, abanderados del esfuerzo mínimo, que llevan una máscara de persona comprometida y responsable, trabajadora y coherente. Malditos inútiles, que por falta de aptitud, o de actitud, o de ambas, andan trabajando más porque no se caiga esa máscara absurda que por cualquier otra cosa, aunque eso implique intentar aplacar tus ánimos para que tu buen hacer no les delate. Imponen su forma, obligan, se agrupan e imponen al resto. ¡Maldito resto que se deja imponer! Que no tiene criterio, que no piensa, ni lucha, ni se inmuta, que todo lo parece bien. El miedo a la comparación os ha quitado la máscara a mis ojos. Unos y otros, creerán que su comodidad y bienestar le importa a los demás como les importa a sí mismos, creerán que los demás vamos a hacer las cosas según su conveniencia para que no tengan que desencajar el culo del sofá, creerán que los demás somos capaces de hacer chapucerías y dormir tranquilos. Creerán tantas cosas dentro de su maldito mundo, que muy fácil me van a poner ocultarles la realidad.

En otras palabras

Cuando uno sabe jugar con las palabras de esta forma, les condece un poder inimaginable. Es mágico cómo nos pueden hacer sentir, decirte: ¡eh! ¡para un segundo! mira lo que tienes alrededor, disfruta, aprende, comparte… Es un don que muy pocos tienen, pero que, por suerte para los demás, suelen compartirlo.